Requisitos básicos para volar tu dron legalmente en España

Si ya te has comprado un dron, es hora de volarlo. Pero antes de nada, ¿estás al día de las normas y del reglamento? Ten en cuenta que un dron no es un juguete, y que debes pilotarlo de manera segura y legal. En este artículo te explicamos, paso a paso, los trámites normativos obligatorios que debes realizar para volar tu dron legalmente en España y sin miedo a posibles sanciones. 

Lo primero que debes saber es que todo piloto, profesional o recreativo, tiene que cumplir rigurosamente los cuatro requisitos básicos exigidos legalmente. Estos requisitos siempre serán los primeros que te van a pedir en el caso de ser supervisado por un agente de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad (Policía Nacional, Guardia Civil, Policías Autonómicas y Policías Locales). Y, si los cumples, no tienes que preocuparte de nada.

Dicho esto, aquí están los REQUISITOS BÁSICOS para volar un dron legalmente:

REQUISITO 1: Regístrate como ‘Operador de UAS’

En primer lugar, hay que registrarse como operador de UAS. Este requisito es obligatorio y se realiza en la sede electrónica de AESA, es gratuito, automático e inmediato. Si se emplea el certificado digital, es recomendable utilizar los certificados del DNI. Y si no los tienes, o están caducados, puedes acercarte a cualquier comisaría de Policía Nacional, donde te lo renuevan fácilmente y en el momento.

Una vez realizado el registro en AESA, se asigna un número nominal, único e intransferible, que será para siempre. El registro es válido en todos los Estados de la UE y tiene una caducidad de 2 años, que se podrá renovar.

Este número consta de dieciséis letras y números. Es muy importante no confundir el número de registro de “Operador de UAS” con el número de registro de “Piloto de UAS”. Este último se obtendrá igualmente en la sede electrónica de AESA previo examen de formación de pilotos de UAS (lo hablaremos en el próximo requisito).

Aquí tienes el enlace a la web de AESA, donde podrás encontrar toda la ayuda necesaria para registrarte como operador de UAS: AESA Registro operador

REQUISITO 2: Obtén tu licencia A1/A3 totalmente gratis

En segundo lugar, se necesita la formación obligatoria para poder pilotar un dron. En este paso es donde obtendrás, de forma gratuita, el número de registro de Piloto de UAS. Esta formación, al igual que el paso anterior, se puede realizar en la web de AESA Formación.

Para este requisito, salvo que tenga marcado como juguete, se ha de aclarar que, si el dron que has adquirido no pesa más de 250 gramos, la formación de piloto de UAS que necesitas es simplemente estar familiarizado con el manual de usuario del fabricante.

Por otro lado, si el dron que has comprado sobrepasa los 250 gramos de peso, la formación de piloto de UAS dependerá del dron utilizado, de su peso y de la categoría y/o subcategoría en la que vayas a volar.

De esta manera, te recomendamos realizar como mínimo la formación que corresponde a la Categoría A1/A3 que incluye todos los vuelos de riesgo bajo, y la puedes realizar de forma gratuita pulsando aquí.

REQUISITO 3: Contrata un seguro de responsabilidad civil 

La Ley de Navegación Aérea en sus artículos 11 y 127, dice que todo piloto que maneje un aeronave tripulada o no tripulada (dron), debe tener un seguro obligatorio de responsabilidad civil. Y contratar una póliza de seguro que cubra la responsabilidad civil frente a terceros, por daños que puedan surgir durante cada vuelo que se realice, tanto para vuelos recreativos como profesionales, afectando directamente a todos los drones independientemente de su uso, tamaño y peso.

Hoy en día, y buscando un poco por internet, se puede encontrar pólizas de seguro de estas características con cobertura en toda la Unión Europea, por un coste bajo (aproximadamente 20). Ser sensatos, valorar el riesgo y las consecuencias de un posible accidente con el dron, puede evitarte una multa cuantiosa, además de estar protegido ante cualquier imprevisto que pueda surgir.

REQUISITO 4: Indica tu número de registro en el dron

Finalmente, este último requisito es el más fácil de llevar a cabo. Para cumplir con este requisito el número de Operador de UAS (no confundir con el número de Piloto de UAS), debe figurar en el dron que estés pilotando. 

¿Cómo se hace?

Es muy fácil. Puedes poner el número en una pegatina, en una placa, en un código QR, escrito a mano en el dron, e incluso dentro del habitáculo donde se aloja la batería. Decide tú el lugar donde ubicarlo.

Respecto a este punto, y debido a la gran confusión que se ha detectado, conviene aclarar que el Reglamento de Ejecución (UE) 2019/947 de la Comisión art. 14.8 dice lo siguiente: “los operadores de UAS indicarán su número de registro en todas las aeronaves no tripuladas que cumplan las condiciones descritas en el apartado 5 (cuando se utilicen, en la categoría abierta y/o específica)”.

Por lo tanto, la normativa europea solamente exige llevar el número de registro de operador en el dron.

Para finalizar, es importante que tengas todos y cada uno de los requisitos perfectamente documentados, ya que en cualquier momento pueden ser supervisados. De esta manera acreditas que sí estás al tanto cumplimiento de la legislación. Es válido llevar los documentos en formato digital, descargados (se aconseja en formato PDF) en el teléfono móvil, tablet, portátil, subidos en servidor digital (nube) o incluso en una tarjeta de pvc, de forma que puedas acceder a ellos fácilmente. Otra opción es llevar siempre una carpeta con los documentos impresos.

En definitiva, debes dejar constancia de que tienes todos los documentos vigentes y que cumples con los cuatro requisitos básicos. A su vez, ten en cuenta que, sea cual sea el medio elegido, siempre tiene que ser legible el Código Seguro de Verificación que viene en los mismos.

Debes estar tranquilo, si ocurre que un agente se presenta en el lugar donde estás volando y eres requerido para ser supervisado, lo primero que debes saber es que los agentes están haciendo su trabajo. Lo más probable es que hayan sido delegados a realizar las comprobaciones oportunas. En ese caso, lo primero será conservar la calma, tener una actitud colaborativa, mantener un diálogo educado y acceder a todo aquello que nos soliciten, aportando toda la documentación necesaria. De esta manera facilitarás su trabajo y los agentes se sentirán más seguros y tranquilos sabiendo que se está verificando el cumplimiento de los requisitos exigidos.